1º Premio en la categoría
Servicios al paciente
Premio Excelencia Latina 2007
otorgado por la American Cancer Society
por el “Proyecto de salud para pacientes
oncológicos de la Fundación Apostar
a la Vida ” Santiago de Chile
Agradecemos la colaboración de:
Testimonios
Reflexiones,
preguntas a mi mismo Por Hugo Basílico Co-fundador y Presidente Honorario de la Fundación
Testimonio del Sr.Jorge Padín (Paciente oncológico recuperado) durante el XII Encuentro Nacional entre el Paciente Oncológico y sus Profesionales, evento organizado por la Fundación Apostar a la Vida el 19 de Junio de 2010.
Jorge Padín
En 1997, cuatro meses después de casarme, me diagnosticaron cáncer de colon del cual me operaron. Al poco tiempo una brutal metástasis hepática me puso al filo de la muerte. Mis médicos opinaron que era inoperable y propusieron hacer QT, de todas formas dijeron que viviría entre tres y cinco meses nada más; era paciente terminal y desahuciado.
Me sentía devastado, había recibido una tremenda bofetada en el alma, yo quería vivir pero la realidad era que me moría. Afortunadamente una amiga de mi madre me habló del grupo Apostar a la Vida , me recomendó ir porque me iba a hacer bien.
Estaba comenzando el Mundial de Francia 98 cuando concurrí un sábado, por primera vez al grupo. Llegué con expectativas, temores y mucha angustia. Lo que llamó poderosamente mi atención fue que los pacientes oncológicos de allí no estaban lamentándose de tener cáncer y consolándose mutuamente, sino su actitud positiva. Eran gladiadores de la vida que estaban peleando una lucha muy dura pero de pie y con convicción. En verdad yo quería ser como ellos y así me lo propuse. Con la ayuda de Silvia, de mis compañeros y de un gran maestro que para mí fue Hugo Basílico, fuí ganando en fe, confianza y esperanza; los cambios fueron muy grandes y notorios. Comencé un nuevo tratamiento con otro especialista y los controles de fin de año reflejaron una notable mejoría. Un año más tarde, en noviembre del 99 me operaron del hígado porque ya se daban las condiciones. Fue una intervención compleja en sí, ya que me extirparon el 65 % del órgano. Luego la situación se tornó muy difícil debido a sucesos inesperados, la infiltración de un pulmón y una infección severa, lo cual puso en riesgo mi vida durante dos meses, pero salí sano y sin cáncer. Las enormes cicatrices que surcan mi cuerpo son muestras elocuentes y un memorial de lo costoso que fue para mí recuperar la salud.
Apenas comenzada mi convalecencia en casa, de nuevo al ruedo. Esta vez mi esposa Adriana era quien se operaba de cáncer de mama. La acompañé con mis vendas sangrantes en aquellos momentos. Hizo sus tratamientos correspondientes y está bien. Por el tipo de cáncer que tuvo nos recomendaron rotundamente no tener hijos por el eventual peligro que representaba, y si quedaba embarazada nos sugirieron abortar.
Pero la vida pudo más, y Mayra tiene hoy seis años. Ella es verdaderamente "hija de la vida". En sus besos y abrazos siento que es Dios mismo quien me besa y abraza.
Acabo de cumplir 12 años ininterrumpidos en Apostar a la Vida , participé en muchos Encuentros como este. Mi testimonio más grande es quizá, más que transmitir palabras, el estar vivo, vigente y saludable. Afirmo rotundamente que EL CÁNCER ES CURABLE, QUE SE PUEDE, no lo digo de oídas, sino que hablo por experiencia propia.
Y a vos, paciente oncológico que aún no estás en Apostar, te digo que acá tenés tu lugar. Te llamo compañero y hermano. Te invito a recorrer el camino de la vida y la salud. Si yo pude, vos también podés. Que si, que si, que si. Muchas gracias!
Rubén Grimberg
"Son nuestras decisiones, y no nuestras circunstancias, las que determinan nuestro propio destino. “
En los primeros meses del 2007, debido a unos dolores en mi rodilla, me hice un chequeo pensando un problema articular y me detectan en el hemograma que la
formula estaba invertida, hice una biopsia de medula y el diagnostico fue leucemia linfática crónica. Tantas historias sobre el cáncer, sobre los tratamientos... y todo eso me desesperaba y lo peor...la muerte inminente.
Investigaba en Internet las estadísticas, cuanto me quedaba de vida, no hacía más que acelerar los tiempos, la angustia y la depresión. Me iba despidiendo de todos, cumpliendo al pie de la letra el manual del paciente con cáncer DESINFORMADO. DESINFORMADO que había otra historia, el de la Fundación Apostar a la Vida , un
lugar que desarrolla un Tratamiento Psicoterapéutico Grupal para pacientes
oncológicos y ese lugar era el mismo al que concurría a atenderme, el Hospital Ramos Mejia. Al principio dudé porque pensaba que iba a ver gente en estado desesperante y en realidad el que estaba desesperado era yo, no las personas que había ahi. Fue un BÁLSAMO increíble, descargué toda la angustia que traía y lo que sentía es que todos los que me escuchaban sabían de lo que hablaba, ya habían pasado por ese momento. Agregado a las palabras de los compañeros, ya en ese instante incorporados a mi, las psicoóncologas Silvia y Anita hacen su Extraordinario Trabajo de empezar a mostrar todos los recursos que tenemos y están tapados y escondidos por los mandatos, aquellos que nos dicen que no se puede.
SÍ, SE PUEDE. Es con trabajo, cumpliendo como si se tratara del tratamiento químico, medico. Este es EL TRATAMIENTO. Empecé a cambiar todos los factores de riesgo a los que estaba expuesto, superé los ataques de pánico, estaba empezando a hacer el Protagonista de mi vida. No es mágico, me llevo tiempo y acompañando ese proceso, mis controles mejoraban, mi parte física inmediatamente acusó recibo de mi nueva ACTITUD. Es esta misma Actitud la que me permite afrontar a la Leucemia Linfática sin tratamiento químico, ya que no lo tengo indicado en este momento. Ya no buscaba en Internet cuanto de vida me quedaba, veía que nuevos adelantos salían día a día, mejorando y ya curando definitivamente la enfermedad. Gracias Silvia, Gracias Anita, por el Inmenso Trabajo que desarrollan, Gracias a mis Compañeros, aquellos que lucharon y les ganaron a las estadísticas, Espejos de Vida en los que me inspiré, si
ellos pudieron, TODOS NOSOTROS TAMBIEN!, pongamos todo nuestro esfuerzo. tenemos una SEGUNDA OPORTUNIDAD!"
María Prato
VIVIR LA VIDA POR QUE SI.
Siempre recuerdo mi primer día de grupo: di vueltas por la vereda sin decidirme a entrar. Pensaba que los asistentes a esas reuniones eran un montón de “fanáticos de la buena onda”, todos felices con sus cabezas peladas…me resistía a esa idea absurda de cáncer. Sin embargo entré y vi todos al grupo cantando alrededor de una guitarra. Confirme mis sospechas: ¡eran una secta de adoradores de la quimio!
Casi me retiro pero me detuve a escuchar la letra que acompañaba a la melodía que entonaban… de pronto comencé a llorar.
Esa canción me contaba que hubo momentos de tormenta, de miedo y de confusión, de angustia y desolación pero también una segunda oportunidad, un volver a empezar, del milagro de la vida y del darnos a luz nuevamente.
Mis lágrimas seguían saliendo, por primera vez alguien ponía en palabras mis sentimientos… alguien entendía lo que me estaba pasando.
Entonces me quedé.
En “Apostar a la Vida” descubrí que el mundo está lleno de enfermos terminales, personas grises, comunes y resignadas, que no necesito de un cáncer para sentirme amenazada. Que la pasividad de una vida sin sentido es mas riesgosa que el peor de los tumores. Que para el cáncer hay tratamientos, pero que no hay pastillitas para el alma, que el remedio mas curativo es la libertad de ser uno mismo y que ese cambio comienza en cada uno de nosotros. Que si sanamos la mente, sanamos la vida.
Sentirse pleno exige decisión, responsabilidad, aceptación y amor. Todo comienza con darse cuenta.
Si lo pienso, tengo todo por ganar, es mi oportunidad de darme ¡ LA GRAN VIDA !
Yo estoy comenzando pero no estoy sola, mis compañeros me acompañan. No obstante, vivir es mi batalla: no la que me toca sino la que elegí luchar.
Tengo una única certeza…mi vida empieza todos los días. ¡ESTA ES UNA BUENA NOTICIA!
Silvia Nuñez
En enero de 2008, en una mamografía de rutina, aparece un nodulo…el shock fue devastador, lo único que pensaba es ¿y si es cancer? No quiero morirme!...tenía terror, angustia, bronca, pensaba en la quimio como un veneno al que me tenía que someter.
Fue un terremoto seguido de un tsunami.
En abril ya estaba operada con diagnostico confirmado de cancer de mama, ganglio centinela y paracentinelas.
Se me practico una mastectomia, finalmente el cancer había quedado en el quirofano.
Inmediatamente la pregunta a la cirujana fue ¿ que pronostico tengo? ¿cuánto voy a vivir? La doctora respondio: vas a vivir loq ue vos quieras, pero tenes que cambiar tu forma de vivir!
Yo estaba animicamente destruida y no entendia ¿qué tenía que cambiar! Me sentía sola angustiada, aterrada, con bronca…mucha bronca, con mucho miedo.
Hoy puedo decir que la respuesta no la podía encontrar por que silvia la “super mujer” no sabia para que queria cambiar.
Que quiero cambiar?
Entre en internet y busque ayuda encontre la fundación apostar a la vida, asi llegue a iniciar el tratamiento psicoterapeutico de apostar a la vida.
Despues de muchas horas de tratamiento de grupo encontre la respuesta…ser la “super mujer” era lo que quería cambiar, con las herramientas que el tratamiento grupal me fue proporcionando yo pude cambiar y lo mas importantes es que sostengo esos cambios…hoy tengo la certeza y puedo afirmar que:
* el cancer se cura
* la quimioterapia es remedio.
* los controles son nuestros aliados
* yo soy yo…el otro es el otro
* me priorizo, me escucho, decido libremente, soy la protagonista de mi vida, de mi tratamiento y de mis controles, no tengo que satisfacer las expectativas de nadie ni tampoco esperar que otros satisfagan las mias.
* soy capaz de poner en palabras lo que me pasa
* puedo expresar mis sentimientos, decir puedo o no puedo.
* pido lo que necesito
* me descubro y me construyo diariamente
* pude romper con los mandatos, las enseñanzas familiares y culturales cuando me di cuenta que las habia adoptado como propias y que ya formaban parte de mis pensamientos.
* entonces refelxiones si son mios!!! Yo decido libremente y los puedo cambiar!!
* hoy tb puedo afirmar que los sentimientos no los puedo controlar pero si puedo decidir que hacer con ellos y hacia donde los direcciono.
* hoy puedo afirmar que nadie sabe cuanto vivira en cambio si podemos decidir como queremos vivir.
Agradezco a la vida tener esta segunda oportunidad y a todos mis compañeros pctes que en cada reunion formamos un grupo psicoterapeutico en el cual cada uno de los integrantes del grupo, somos protagonistasdel tratamiento psicologico, espejos de vida, agentes de salud y coordinadores.
Demostrando que si, si se puede curar el cancer
Que si, si se puede curar la metastasis psiquica
Y que si se puede cambiar para alcanzar una mejor calidad de vida y asi mas vida.
Quiero agradecerles especialmente por la ayuda solidaria, por ser maestras de vida y 2 excelentes proffesionales: a la dra silvia garsd y la lic. Ana goldfarb.
Muchas gracias
Laura Aguirre
Mi nombre es Laura, tengo 57 años, hace cinco, al hacerme los controles anuales con el ginecólogo, me detectaron un carcinoma quístico en mi mama izquierda, cáncer, ¿qué palabra no?, esa palabra que paraliza a todos con solo nombrarla, eso fue lo que me paso, fue pensar en la muerte.
Me operaron, hice 67 aplicaciones de rayos y luego medicación por cinco años.
Después que me operaron pensé que ya estaba, que tenía todo resuelto, para mi sorpresa no era así,(aún no me había caído la ficha ), pero cuando me cayo busque ayuda, encontré a una compañera de yoga, me invitó a concurrir a un grupo, donde ella iba, Apostar a la Vida , y como la palabra lo dice, es lo que aprendemos, apostamos a “vivir”,
¿Cómo?, eligiendo vivir bien, aprendemos a ser nosotros los protagonistas de nuestra historia y por lo tanto podemos cambiar la historia que nos armaron, llena de mitos y mandatos.
Apostar a la Vida , es lo que me dio la fortaleza , para enfrentar la amenaza que fue el cáncer. Cuando llegue al grupo, llevaba una mochila, que fui cargando durante años, con miedos, angustias, dolor frustraciones, privaciones y tantas cosas mas.
En el grupo dejé toda esa carga y llene mi mochila con alegría, con herramientas y proyectos, con ganas de seguir, poque despues de un diagnóstico de cáncer, me di cuenta, ¡¡¡que si se puede!!!
Eduardo Romano
Uno de mis compañeros en el grupo psicoterapéutico del Hospital Ramos Mejía formuló este deseo, y eso me provoco una reflexión al respecto. Voy a hablar de es a reflexión y de las resonancias que a mí, en particular, me produjo aquella frase. En general la filosofía de Apostar a la Vida , si no la interpreto mal, sostiene que factores psicológicos –tal vez sería mejor decir psicosociales- intervienen en el despertar, para decirlo metafóricamente, del oncogén de la enfermedad. Factores enfermos de nuestra vida cotidiana que de pronto facilitan la tarea de ese enemigo.
Es decir qu cuando uno recibe la mala nueva o diagnóstico de cáncer tiene que revisar, además de ponerse en tratamiento, qué condiciones de su vida de relación facilitaron ese proceso. De tal manera que no se trate de “volver” a nada, como deseaba mi compañero, sino de revisar lo que está o estaba enfermo en mis vínculos con los otros, familiares, amigos, superiores o subordinados en el trabajo, etc. y, es claro, eso me llevo inevitablemente a preguntarme cuánta enfermedad circula por lo que solemos llamar nuestra vida “normal”. ¿Hemos aceptado como normalidad lo que recortan los noticieros, radiales o televisivos, de lo que pasa en el mundo y en nuestro propio país? ¿Es normal que un medio como la TV , que debería estar al servicio de la sociedad, de todos nosotros, solo hable de sí misma y convierta por ejemplo, en materia de discusión, las intimidades de un par de imbéciles cualquiera? ¿Es normal que para vender un auto nuevo se necesite degradar a una joven, mostrarla semidesnuda o un poco más, agachada y de espaldas? ¿Es normal que por el mismo medio tan influyente se difundan escenas de películas reservadas para el horario de protección al menor durante todo el día y que son, por supuesto, las escenas que más pueden perturbar, por diferentes razones a los niños? ¿Es normal que el 40% de nuestra población viva en condiciones misérrimas, hacinadas en zonas anegadizas, verdaderos barriales, sin agua corriente ni sistema cloacal, y en las peores condiciones de convivencia promiscua?
Podría seguir y todos ustedes aportar datos aún más alarmantes sobre nuestra “normalidad”. Pero el dilema, para los pacientes que aceptamos como válido el planteo de Apostar, creo yo, es también otro. Como hacer para que esa “normalidad” no nos invada y nos contamine, cómo romper también con imposiciones y mandatos que oprimen nuestras vidas sin que, en muchos casos, nos hayamos dado cuenta de que nos pasa. Cuando llegué al grupo, lo primero que conté, si mal no recuerdo, es que yo estaba esperando “Mí” cáncer, porque en la rama paterna de mi familia ha sido la principal causa de muerte y yo, conscientemente o no, la esperaba. Hasta me atrevería a decir que no enfermarme de cáncer era traicionarlos.
Una de las coordinadoras escribió, una frase que convendría desterrar de nuestras vidas. La de levantarnos y decir “HOY TENGO QUE…” o algunas de sus variantes. Para poder sobrevivir, en ese medio hostil al que antes hice referencia, nos vemos forzados a cumplir con horarios, plazos, exigencias de toda clase. Ahora, lo reconozco, cada vez que la frase acude a mi mente, y no son pocas, trato de desterrarla o por lo menos de ver cómo puedo minimizarla, sacarle presión, desinflarla.
El cáncer, es otra de las cosas que aprendí en Apostar- y yo como enseño o enseñaba, trato de aprender lo más que puedo-, significa una segunda oportunidad para rectificar lo “normalmente” que estuvimos viviendo hasta el día de enfermarnos. Claro, uno asocia mecánicamente cáncer con muerte o por lo menos con plazo acortado de vida. En ese sentido, yo tuve un anuncio similar hace 25 años, cuando una apendicitis llegó a tal grado de infección sin que lo registrara, seguro porque estaba entregado a mi vida “normal”, que los gérmenes llegaron al hígado, tuve septicemia en la herida y un mes internado en terapia intensiva. Casi e muero. El trance me sirvió para cambiar muchas cosas de mi vida, para tratar de estar donde tenía ganas de estar y no donde tenía la obligación de hacerlo, para romper con muchas actividades “normales” que cumplía a diario. Hoy sospecho que tal vez no pude destruir toda la “normalidad” en la que estaba inmerso.
En fin, por detrás de lo que dije me asoma el gran interrogante de cómo saber hallar el equilibrio entre lo que la comunidad acepta como “normal” y lo que nos enferma de esa normalidad, lo cuál no es nada fácil. Está claro, en cambio, que el anuncio de cualquier enfermedad grave, como el cáncer, es también el anuncio de que algo está descompuesto en nuestra vida de relación. El desafío consiste en detectarlo y extirparlo, nunca en entregarse atado de pies y manos a lo que se suele llamar “una vida normal”.
Ana Barthelemy
A ocho años del diagnóstico de cáncer. linfoma no Hodgkin, en ese momento tuve una operación y nueve meses de tratamiento con quimioterapia.
En todo este tiempo, me acompañaron y contuvieron las reuniones, con los profesionales y compañeros de Apostar a la Vida.
Gracias a los que me enseñaron que el cáncer se cura.
Gracias a los que me dijeron que después del cáncer hay un nueva vida, con ilusiones, alegrías y proyectos.
No bajemos los brazos, ¡Se puede¡¡¡
Trabajemos para evitar las recaidas, eliminemos los factores de riesgo, cuidemos nuestras defensas en cada minuto,valoremos lo que tenemos, no lloremos lo perdido.
Nuevamente gracias, a los profesionales que nos atienden, a la ciencia que avanza día a día.
Gracias a Silvia por crear esta fundación que permitió anidar en mi esta convicción de que la curación del cáncer es posible.
Los controles seguiran periodicamente y la asistencia al grupo también, porque este es el camino hacia la salud.
Graciela Polack
Todo comenzó en el mes de julio de 2006.
Después de tener hemorragias constantes, mediante ecografía, detectaron pólipos en endometrio, me prepararon para una biopsia; a esta altura ni se me cruzo por la cabeza los resultados. Sin embargo el médico me comunica: “sra. Tendrá que operarse nuevamente” y luego de la cirugía “consultar con un oncólogo”.
En ese momento quede paralizada, no entendía nada, con mucha angustia pensaba en mis hijos, mi marido y mi muerte.
No podía salir de esos pensamientos, me preguntaba y preguntaba: ¿cómo puede ser que a los 49 años, con media vida por delante, pueda yo tener cáncer?
Pasaron los días, en octubre, me operaron.
Todo salió bien, me hicieron una histerectomía. Al darme de alta, la Dra. Me dijo: “hacé todo lo que el oncólogo te indique en el tratamiento”. Así fue¡¡¡ hice todo pero en mi interior había algo que me faltaba…
Toda mi familia me daba aliento, veía como me miraban y no me decían nada, veía la angustia en ellos…y yo, me preguntaba: “si a mi me dió todo bien, mi recuperación es excelente, entonces ¿qué me pasa?”.
Decidí, tengo que hacer algo más, para entender esta enfermedad, y así poder ayudar y ayudarme.
Un día una persona muy querida, me acerca un diario barrial, donde sale una nota, con el título, “Apostar a la Vida ”.
Al leerlo me sentía tan bien reflejada en sus palabras que decidí llamar: Resultaron ser un grupo de pacientes oncológicos donde se reunían todos los jueves. Fui tuve un recibimiento tan amable y comprensivo, de mis compañeros y la Dra. Silvia. En el grupo se escucha con atención, se comprende, y se ayuda a quienes asistimos …. Todos sabemos de que hablamos cuando decimos tengo cáncer.
De ahí en adelante se comienza a trabajar,
Cuales son los factores de riesgo que ayudan a desencadenar esta enfermedad.
Son increíbles las cosas que descubrimos. La Dra. Silvia garsd nos ayuda, nos habla y nos enseña que después del cáncer hay un antes y un después.
Hacemos cambios en nuestras vidas. Somos protagonistas, tomamos decisiones aunque a veces nos cuesta y las ejecutamos! Pero no hay nada imposible. ¿si se puede! Y quiero contarles algo ¿estoy feliz!!! Porque en abril acabo de cumplir mis primeros años!!!
Si nosotros pudimos ustedes también!!!
Higinio Paré
Mi nombre es Higinio Paré, en mayo del año 2006 fui internado por una ulcera sangrante, que hizo que este muy anémico, por lo cual me dieron muchas transfusiones de sangre. El día 15 de mayo fui intervenido quirúrgicamente, en principio me diagnosticaron divertículos en el duodeno.
Fue una operación muy importante y riesgosa. Me quitaron parte del estómago y estuve varios días conectado a una sonda, alimentándome solo con líquidos. Me costo mucho recuperarme y volver a tolerar la comida.
Mientras tanto los médicos nos informaron a mi familia y a mí, que habían mandado a analizar la muestra del divertículo que me habían extraído.
Luego de unas semanas llego la noticia: lo que habían detectado era una especie de cáncer que crece en los tejidos blandos, denominado GIST. Cuando me entere de esto me deprimí muchísimo, tuve miedo y angustia. Volví a mi casa después de cuarenta días de internación, pero no dejaba de pensar en lo que me habían dicho. No tenía ganas de nada.
Mi esposa e hija insistieron en que busque un grupo de ayuda, para poder hacer una especie de terapia, para estar mejor, ya que el estado de ánimo no iba a ayudarme en la recuperación. Fue así como mi cuñada, Silvia Peralta, quien trabaja en la guardia del Hosp. Ramos Mejía, me informó que allí funcionaba un grupo llamado, “Apostar a la Vida ”, dirigido por la Dra. Silvia Garsd, para enfermos de cáncer y sus familiares. Tanto insistió que un sábado fui con ella y mi esposa, con miedo y vergüenza, porque no sabía con que me iba a encontrar.
Pero poco a poco me fui integrando y recuperando, gracias, no solo a la Dra. Silvia , sino también a la Lic. Ana Goldfarb, quien además de asistir a los enfermos, asiste a los familiares.
Hoy después de casi dos años, de que fue detectado el cáncer y de haber hecho los tratamientos correspondientes, puedo decir que en la última tomografía no se
han detectado rastros de enfermedad maligna macroscópica.
Entrar a Apostar a la Vida me ayudo muchísimo, ya no sentí mas angustia, ni miedo. No falto nunca a las reuniones, estoy muy a gusto y contento de haber encontrado este lugar, donde me siento tan cómodo con todo el grupo.
Susana Edith Suarez (Esposa de paciente oncológico) Integrante del Grupo de Familiares y Amigos
Hola: Quisiera contarte que pertenezco al grupo de familiares de Apostar a la vida. Y digo pertenezco porque verdaderamente siento que ése es mi propio espacio y considero que los otros miembros del grupo me necesitan como yo a ellos.
Cuando yo empecé en el grupo, me sentía extremadamente SOLA. Sentía una gran desorientación. Porque frente al dolor de la enfermedad de mi querido esposo, no había lugar para ningún sentimiento más que para la angustia que me invalidaba completamente...Pero tenía muchas cosas por hacer! En especial, estar de pie para dar la enegía necesaria a mi esposo, a mis hijos, seguir trabajando, acompañando con fuerza, vivir.
En el grupo, cada sábado, mis compañeros y la Lic Natalia me ayudan a tomar concienca de que sí puedo seguir adelante. Con la ayuda de cada sábado renuevo mis fuerzas y aprendo a cuidarme para poder cuidar. Escuchando lo que sienten, piensen, creen, aprenden mis compañeros de grupo, cada sábado encuentro un espacio de salud para seguir apostando a la vida. Sin "palmoterapia", sin poner como objetivo el buscar amistades sino buscando el encuentro con un epacio psicoterapéutico que con el aporte de cada uno de los miebros del grupo, me ayude a conservar mi salud física y mental para continuar enfrentando al cáncer.
Aprendí a reconocer viejas costumbres, tendencias, formas de enfrentar los problemas que eran parte de mi vida y que no resultan saludables. Logré identificarlas con la ayuda del grupo, con los relatos de mis compañeros y las intervenciones de la licenciada, pude descubrir que en el medio del dolor que genera el cáncer resulta fácil apelar a esas viejas maneras que pudieran resultar muy enfermantes si no las detengo a tiempo.
Y me dí cuenta de que no me pasa sólo a mi! No comer, no domir, no ir al propio médico, silenciarme, no disfrutar de nada porque sentía un dolor enorme. El cáncer había entrado en mi familia! Pero en el grupo aprendí que concretamente podía cambiar.Y aunque cambiar es una tarea muy ardua, la sostengo en el tiempo con el apoyo de ms pares en grupo. Por eso no falto.Hago malabares para estar allí, cada sábado, porque necesito esas herramientas que me permitan armar el puente hacia la vida.
Antes me sentía tan agobiada que no encontraba el menor tiempo para mí. Nada valía la pena porque lo central era la quimio, los rayos, los medicamentos.Y ahora me doy cuenta de que puedo atender ese aspecto que sí es central, pero puedo hacerlo mejor si tengo salud y es lo que busco cada sábado de 16 a 18 hs en el grupo. Conservar mi salud y seguir acompañando en la lucha contra el cáncer.
Susana.
Leonor Nieves (Carozo)
El paciente tiene la droga curativa más poderosa
En los medios de comunicación: televisión, radio, revistas, diarios, se habla de enfermedad terminal, de enfermo terminal, sabemos que se refieren al cáncer pero ¡Cuidado con nombrarlo!...hasta en las películas los protagonistas o algún personaje secundario que tiene cáncer siempre les va mal y rara veces se curan. Estos medios ¿no se han enterado que el cáncer se puede detectar cuando todavía no hay síntomas? Las prevenciones no se limitan al papanicolau, mamografías o al antígeno prostático. En los encuentros que Apostar realiza con los médicos se habla de todos los avances para descubrir la enfermedad en sus inicios…estos avances de la medicina tendrían que divulgarse constantemente en los medios...Si el cáncer fuera una enfermedad terminal yo no estaría hoy aquí…tuve tres veces cáncer: el primero en el año 1968 ginecológico, en 1992 el segundo de colón y el tercero en 1994 un carcinoma de piel en la cara. En los tres fui a cirugía y desde aquella primera operación (ya pasaron 40 años) nunca he dejado de realizar controles periódicos, que no son un sacrificio sino un beneficio; yo estoy curada, pero no solo por los controles; me curó darle un sentido a mi vida, tenía que curarme por mis hijos, mi esposo, mis hermanos, por toda mi familia, pero más que nada por mí. La medicina hizo mucho pero el mejor trabajo fue el mío…En el último cáncer ya estaba en Apostar y allí encontré los elementos para que así fuera; aprendí que los buenos estados emocionales, cambios de actitud, autoestima alta, ayudan tanto como el tratamiento médico. El paciente tiene la droga curativa más poderosa .Apostar me enseñó a vivir sin angustias, sin estrés. Motivos no faltan para esos estados; con Silvia aprendemos cómo manejarlos, nos ayudamos entre nosotros y de paso la ayudamos a ella también, que como nosotros tiene situaciones difíciles… hay pérdidas de seres queridos que dan motivo para la tristeza.
Víctor Frankl neurólogo y psiquiatra sobreviviente de los campos de concentración nazis escribió sobre la triste situación que le tocó vivir en aquellos tiempos: “Por muy adversas que sean las circunstancias que se nos presentan todos tenemos la responsabilidad de vivir. ”
Yo aposté a vivir y hace poco más de tres años, gané con el nacimiento de Joaquín mi nietito ¡Les aseguro que para mí no hay mejor medicina que verlo jugar, reír, hablar con su deliciosa media lengua y escuchar que me diga : ¡Abu vamos a jugar! .Por eso no me arrepiento de esta elección :Apostar a ganar la batalla me permitió vencer la enfermedad y disfrutar con aquellas pequeñas cosas que me hacen más feliz.
Lía Noemí Bravo
Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, pensé que moría y lloré hasta ya no tener más lágrimas.
Me preguntaba…..una y otra vez…… ¿por que a mí?
Fue entonces cuando conocí Apostar a la Vida.
La pucha !!!! Que si apuesta a la vida , es como estar en los brazos de mi madre, yo pude salir adelante, con la fuerza de mis compañeros los que me ayudaron a sacar mis propias fuerzas, sabiendo que cada uno de ellos es un espejo de vida en el cual me reflejo.
La doctora Silvia con su amor y sabiduría me enseña a ser un gladiadora, para seguir apostandole a la vida.
Nilda Redruello
La aparición de un nódulo en la mama izquierda hace que consulte con mi ginecóloga (Dra. Hilda González) y luego de los estudio correspondiente el resultado determinó que era maligno. Esto ocurrió en mayo del 2006.
Realizan una primera biopsia en el Hospital Rossi de La Plata que confirma el diagnóstico y se realiza la cirugía en el mes de septiembre.
Luego de la operación y al visitar al oncólogo (Dr.Pelatti) me realiza una serie de análisis y controles con el fin de empezar con la quimioterapia y es ahí donde me comunica que deberá hacer una nueva cirugía para extirpar por completo la mama izq. pues la primera intervención no había sido bien realizada.
Paso por esta nueva intervención y ahora sí comienzo el tratamiento con quimioterapia durante 6 meses.
Todos los acontecimientos que describí anteriormente hicieron que necesitara ayuda psicológica, tanto en el aspecto anímico como físico , apoyo que fue sugerido oportunamente por mi oncólogo
Así llego a APOSTAR A LA VIDA
Así llego, gracias a Dios con todas las esperanzas puestas en él al Grupo APOSTAR A LA VIDA , (Silvia, Ethel, Gabriela)
En las charlas surgen sucesivamente las distintas causas que llevaron a que en mi cuerpo aparezca el nódulo: estrés, angustia causada por distintos conflictos familiares, de trabajo, etc.etc., que me llevaron a tener cáncer.
APOSTA A LA VIDA es mi tabla de salvación. Con la ayuda médica y psicológica se puede curar. Pero es obvio que el paciente debe sincerarse ante el Grupo, pues, ante esta enfermedad todos estamos en igualdad de condiciones.
Al ver sufrir a mis hijos y nietos no encontraba el camino justo. Me deterioraba día a día y ya no quería vivir más.
APOSTAR A LA VIDA me hizo y me hace sentir muy bien después de cada reunión. Mis ideas se clarifican, la ayuda psicológica, la contención y mis ganas de vivir SE SUMAN
Tere Recalde
A qué venía?
Yo soy la Tere Recalde , tuve cáncer de mama.
Pronóstico: seis meses de vida.
Hace dos años vine a este mismo Encuentro y este mismo lugar. Me senté en los asientos de Atrás con miedo, desconfianza, con mucha ansiedad.
No sabía bien a qué venía
Comencé a a escuchar, adelantos científicos, charla de médicos, testimonios.
A todos les pasaba o pasaron lo mismo que yo.
La boca seca, los ojos nublados, doloridos los pies, sin poder contener la orina y lo peor que le puede ocurrir a una mujer: Pelada
Pasaba el tiempo, comencé a erguirme en el asiento, mis oídos y mis ojos no querían perder nada.
Salí varias veces a respirar aire fresco del río,humedecerme con la llovizna del día gris y frio. Abría los brazos y decía estoy VIVA.
Cada vez que entraba veía una luz, más fuerza, una esperanza que irradiaban los presentes. Esa luz, esa fuerza comenzó a hacer efecto en mi.
Ya no me importaban el dolor en el cuerpo, las zapatillas viejas, no tener el pelo.
Muchas veces erré el camino para llegar a las metas.
Pero esta vez no me equivoqué al ingresar a el Grupo Apostar a la Vida.
Pasaron dos años, me falta mucho que aprender, mucho que olvidar,me falta mucho que perdonar.
Apostar a la Vida me enseña su filosofíade vida. Sé que con todos ustedes a mí lado podré llegar a la meta "VIVIR" para lograr el objetivo de la luz y de la felicidad.
SARA REY
Diagnostico: Leucemia Mieloide Crónica
En junio de 1995 me diagnosticaron lmc, me fue muy difícil afrontarlo, sentí que, todo lo que hasta ese momento había sido perfecto, se derrumbaba.La gran pregunta, ¿había sido todo tan perfecto?... ¿Por qué estaba yo tan enferma?... Si yo era excelente en todo, madre, esposa, hija, nuera, amiga,… cumplía con todo y todos, yo tenía tiempo,… estaba siempre dispuesta,… para los demás, y podía más de lo que me daba el físico…. ¿Y ahora?... ¿Qué pasaría con todos los demás, si yo no iba a estar? ¿Cómo se las arreglarían?
Yo me moría y en quien menos pensaba era en mí. Al diagnóstico le siguieron días de incertidumbre, muchos médicos, muchos estudios, el estar segura de que con cáncer se muere. Depresión, angustia, miedo de no saber que me deparaba todo esto.
Yo pretendía que todo el mundo cambie, porque yo era la pobre que se había enfermado. Llego el gran día,… para mi creo que fue uno de los más felices de mi vida, lo veo ahora a la distancia, en un programa de televisión estaban invitados pacientes del grupo APOSTARA LA VIDA, unas personas que hablaban de cáncer y no lloraban, no se lamentaban, no tenían miedo.
El día que llegue al grupo había entre otros tres pacientes con leucemia, cuando me los presentaron no lo podía creer estaban vivos hacia varios años,… aprendí que eran personas con una enfermedad llamada cáncer, que no eran cánceres caminando, como yo,… que no tenían cáncer psíquico,… aprendí que la única que tenía que producir los cambios y mantenerlos era yo, que yo me enfermé por la ausencia del NO, en mi vocabulario, palabra tan pequeña pero tan valiosa.
A partir de ese día todo fue mejorando, fue muy difícil enfrentarme a mi misma, pero lo logré, logre los cambios tan deseados, mis compañeros me sostuvieron en momentos duros de tratamiento, interferón, trasplante de médula, otra vez interferón pero con aracitín, la doctora Silvia me hizo notar las cosas que yo no sabía manejar y ocultaba inconscientemente. En mi recuperación fue muy importante el grupo psicoterapéutico, sin el no hubiese salido adelante, porque en ese lugar nadie me dijo… pobrecita tenés cáncer y me palmearon la espalda,… me palmearon la espalda y me dijeron adelante vos podés.
En el 2000 entre en un protocolo con Glivec, no fue fácil, pero tampoco imposible, puse toda mi energía en ese tratamiento, porque al fin,…. después de tantos años la ciencia trabajo para mi, dándome una medicación exclusiva. Ahora la leucemia no sería una enfermedad crónica, al cabo de 1 año yo estaba en remisión citogenética y molecular.
Hoy sigo en mi grupo, como coordinadora, recibiendo nuevos pacientes, alentándolos, contándoles que yo puede, que ellos también pueden, que nosotros somos los protagonistas de esta historia, que no estén en una cama esperando la muerte, que se levanten, que luchen por esto tan preciado que es la vida.
ABEL GALANTE
Un diagnóstico, como una condena y como una condena con culpable,... una sentencia, un viejo conjuro;... lógico un fumador... una maldición... SEMINOMA TESTICULAR CON METASTASIS LUMBAR...
Decía Ringo Bonavena, que algo sabía de recibir trompadas
"La experiencia es un peine que te dan cuando te quedas pelado" ...
... al recibir el diagnostico de cáncer ya me sentía bastante golpeado... y con 45 kgr. ese era mi peso del que no me daba cuenta, mi verdadero problema eran los dolores intensísimos, que cuando me atacaban solo deseaba morir; las dosis de calmante iban en aumento como el poco efecto de estos, incluso recuerdo profesionales que descreían de la intensidad de los dolores.
Tuve que aprender a gritar; hasta ese momento llorar, gritar, reclamar, suplicar no era cosa de machos porteños, así me habían educado, había que aguantar.
Condenado a la desnudez de la peladez y sin el peine de la experiencia.
Ay viejo Ringo!!!... había perdido la sonrisa, las ganas y como seguía diciendo Ringo " estaba solo en el ring y encima me sacaron hasta el banquito".
Un desfile de amigos y parientes venían al hospital a despedirse, silenciosos, con cara de velorio y el muerto era yo .... Al mirarme al espejo veía un fantasma muy parecido a esas fotos amarillas de los campos de concentración de la segunda guerra,... La condena irremediablemente se cumplía...
La vida es lucha por la vida.
Quizás ver los ojos de mis hijos llenos de vida o el sol a través de los árboles del Parque Centenario con sus duendes o esta vieja rebeldía me llevo a buscar, buscar, buscar... fue un filipino, un místico, curandero de gorgojos y estampita ... buscar... eminencias y trucos, macrobióticos, chinos, naturistas,... para mi todo era válido se trataba de mi vida ... Hasta que crucé la puerta del Hospital Ramos Media, la puerta del aula de Heematología, la puerta de APOSTAR a la VIDA , la de la dulce y sabia sonrisa de la doc. Silvia, la dureza de Hugo, la experiencia de Isidoro y de un grupo de valientes.
La propuesta fue muy simple, tomar las riendas de mi vida y de mi tratamiento, AHORA TENIA LA EXPERIENCIA.
Hoy pasaron tantos años de Conejo, estoy acá en Melbourne, sin olvidarme de reír y disfrutar, hoy todas las mañanas frente al espejo y mientras me peino, me digo viste que se puede, chabon ?.
ROBERTO STUPIA
Buenos días.
Hace un mes Silvia me pregunto si iba a escribir unas lineas para este Encuentro, Enseguida le conteste ¿Otra vez? Ya es el cuarto año que doy mi testimonio, cuando la gente me vea me va a tirar tomates.
Fue cuando Silvia me dijo”¿Te pusiste a pensar lo que significa otra vez?”
Entonces me hizo reflexionar….
Decir “Otra vez” para nosotros significa:
* Que puedo seguir transmitiendo “ESPERANZA” a todos aquellos que esta dudando.
* Significa que somos muchos los que queremos y podemos salir adelante, y en esto de “PODER” creo que es indispensable “QUERER”
*Significa que cuando hacemos lo posible por “VIVIR BIEN”, la enfermedad se aleja.
*Significa que el cancer “NO” es sinonimo de muerte.
* Significa que evidente que “ALGO MUY BUENO “ encuentro en esta fundacion.
*significa que esta obra que encabezan Hugo y Silvia realmente funciona, creciendo cada día más, sobre todo con la reciente implementación de talleres en la nueva casa de "ARTE Y SALUD".
Quiero terminar diciendo que "QUIERO MUCHO" a este grupo de pacientes, familiares, profesionales y todos aquellos colaboradores.
Porque ue en un mundo donde abunda el descreimiento, el materialismo salvaje y la indiferencia.
Encontrar tanta gente que entrega su TIEMPO, sus ENERGIAS y sobre todo su CORAZON desinteresadamente para dar una mano a otro, es lo más maravilloso que puede ocurrirnos.
Los quiero mucho. Muchas gracias.
Dora Perez
En 2005 quedó en el quirófano un cáncer de mama, luego siguió el tratamiento: quimio, rayos, etc. Pero recién se completó éste cuando conocí Apostar a la Vida, una amiga muy querida me acercó el dato que existía este grupo.
Yo pensaba que con el último rayo se completaba todo y no era así, debía hacer cambios.
Al llegar al grupo entendí que podía comenzar una nueva vida, una vida mejor, donde yo era protagonista, eligiendo qué hacer, dejando atrás maneras de vivir donde me postergaba, en la que no podía o no sabía decir no, ni disfrutar las cosas (por costumbres o quién sabe
porque).
En apostar nos dan herramientas para lograr hacer esos cambios, que
nos llevarán a esa vida plena y saludable, ya que ahora nuestro
sistema inmunológico está fortalecido.
Porque el tratamiento es todo, la ciencia que nos acompaña con sus
avances, la fe los que la tenemos, pero por sobre todo la fe en
nosotros porque podemos lograr cosas increíbles.
En 2008 descubrí que era celíaca, enfermedad que me complicó mi salud
mucho más que el cáncer, pero con la dieta correcta mejoré muchísimo.
Por eso les digo, éste es nuestro lugar! Les cuento que ya han pasado
más de cuatro años de la cirugía, que aprendí a esperar los controles
con tranquilidad y continuar con mi vida normalmente.
Porque sí, porque sí! Se puede!!
Sonia G. Hall
En el mes de septiembre de 2004 pocos días después de cumplir mis 50 años, y como resultado de un chequeo ginecológico anual, me diagnosticaron cáncer de mama. En ese momento sentí que mi vida se había terminado. Creía que la palabra cáncer era sinónimo de muerte, indefectiblemente. No obstante ello, consentí con la realización de los tratamientos quirúrgicos, radiación, quimioterapia, prescriptos por mi médico oncólogo. Pasar por todos esos tratamientos fue muy traumático para mi, después de la cirugía tuve que tolerar el incomodo drenaje, luego la radiación me produjo una gran irritación de la piel de la mama tratada. Y con la quimioterapia vino una significativa anemia... además de la caída de cabello.. todo ello lo pasé con gran padecimiento... pero lo peor fue cuando terminé todos los tratamientos porque entonces me sentí totalmente desprotegida ... .no me quedaba nada más para hacer por lo tanto ... ahora si me llegaba la muerte.. Fue así como llegué a APOSTAR A LA VIDA , sintiéndome desahuciada, queriendo compartir mis últimos días con gente que estaba igual que yo.... ERROR !! En APOSTAR A LA VIDA me encontré precisamente con lo contrario. Con un grupo de gente y psicólogas convencidas que SE PUEDE VIVIR después de un diagnostico de cáncer. Con una fuerza y vitalidad contagiables... Me encontré con compañeros que me dijeron que todavía no estaba curada porque tenia se deshacerme de la metástasis psíquica, no estaba en ninguna parte de mi cuerpo, ni mi mente, solo en la temible fantasía que no me dejaba "vivir". Que la LUCHA por la vida es constante, Que el cáncer se cura, de la mano de la medicina y tratamientos tradicional y la profunda confianza en mi que me va a permitir evitar los factores de riesgo, conectarme con las ganas de vivir y ser cada día una mejor persona, disfrutar de los placeres que nos brinda la propia existencia.-Ya pasaron más de cinco anos de aquel penoso día en que recibí un nefasto diagnostico... recuperé mi salud física como así también mi vitalidad psíquica. El cáncer es una enfermedad, como tantas otras, a la que hay que combatir con firmeza y convicción de que se cura, porque SI SE PUEDE!! La vida es para disfrutar NO IMPORTA CUANTO, IMPORTA COMO VIVIMOS, mejorar nuestro BIENESTAR depende de nosotros. Es maravilloso lograrlo yo pude, todos podemos.
Beatríz Ramos
Hola soy Bety Violeta y me gustaría poder mostrar dos fotos, una del día que vine por primera vez al grupo "Apostar a la Vida ", y otra que muestre la transformación 10 meses después... creo que solo así podría comunicar lo importante que es para mi ser parte de este grupo psicoterapéutico.
La foto del primer DIA reflejaría todos los prejuicios sobre el cáncer que yo tenia, que el cáncer era sinónimo de muerte ,que no tenia futuro ,que solo les traería a mis hijas dolor y sufrimiento ,esa foto reflejaría toda la angustia , miedo y bronca que tenia por el diagnóstico de cáncer. La foto de ese dia me mostraria, llorando, sin poder decir una palabra.
Y despues compararla con la foto actual ,tan diferente... para mostrar asi que si se puede! ,por que yo lo siento cada dia ;por que ahora puedo decir que la vida no se me terminó el dia que me dijeron que tenia cáncer, y en este cambio fue reimportante ser parte de "Apostar a la Vida ".
De a poco acepté que tenía cáncer de mama y con ello pude transitar de pié el tratamiento medico: quimioterapia, operación ,más quimioterapia, aprendiendo de mis companeros ,psicólogas y coordinadoras a tener paciencia ,a acortar los tiempos de sufrimiento y a alargar los tiempos para disfrutar ,por que los tratamientos son duros ,los efectos secundarios de las drogas son molestos pero ninguno me impidió poder seguir abrazando a mis hijas, a mi esposo y disfrutar de estar con mi familia y amigos ;.y eso lo logré al participar de los encuentros de Apostar a la Vida ,que me ayudaron a sanear mi vida ,a pedir y aceptar ayuda, a tenerme paciencia y a valorarme.
Hoy sigo en tratamiento, y miro atrás y veo los cambios, veo que lo que me convocó al grupo fue el cancer pero lo que me une y me impulsa a seguir yendo es la lucha por la vida.
Graciela De Lucia
Soy Graciela De Lucía, del grupo de los martes. En diciembre de 2008 me operaron de un cáncer de mama y me extrajeron ganglios de la axila. Me repuse muy bien, estaba tranquila esperando el resultado de la biopsia. Al dármelo, el médico me dijo que el cáncer había tornado cinco ganglios, por lo que además de rayos, debía recibir quimioterapia. Me angustié mucho por eso.
Tuve mucha bronca, por como sucedieron las cosas desde la detección del nódulo en 2007 hasta el diagnóstico más de un año después; tal vez el cáncer no hubiera avanzado hasta los ganglios. Ante esa situación, me mentalicé en que el cáncer ya no estaba en mi cuerpo porque había quedado en el quirófano y que el tratamiento indicado era el mejor para mi.
Se me veía muy bien y me sentía igual. Pero por que en la última quimioterapia estaba tan angustiada? ¿ Por que volvía la angustia en los controles?
En marzo de este año, descubrí por Internet que Apostar a la Vida tiene grupos para pacientes oncológicos y otro para familiares y amigos. Leí testimonios positivos que me animaron a participar. La primera vez que fuí y conté sobre mi angustia, me dijeron que tenía "metástasis mental", pensamiento que pude modificar al poco tiempo. También estoy aprendiendo a modificar conductas erróneas impuestas por la cultura, la sociedad, la religión y que tanto daño nos hacen.
Agradezco a las psicólogas Silvia y Ana y a las pacientes recuperadas Sara y Silvia, que coordinan el grupo, la contención que nos brindan y que nos hacen descubrir que sentimientos nos juegan en contra, para trabajarlos y modificarlos. Y por supuesto, al grupo por su valioso aporte.
Con Apostar, aprendemos a tener una buena calidad de vida. ¡¡ Disfrutémosla, que SI, SE PUEDE!!!
Haydeé Cobo
Hola, tengo 74 años, me gusta mucho pintar, de hecho he pintado varios cuadros, tal es la pasión que solía levantarme de noche, los observaba y si veía algo que no me gustaba en ese momento los retocaba.
En el año 2004 recibí la noticia de mi diagnóstico "cáncer de mama", en ese momento, creí que el mundo ya no existía para mí, me sentía deprmida y dejé de pintar ¿para que? me decía, si la muerte me estaba acechando. Al año descubri "Apostar a la Vida " y desde entonces, paulatinamente, todo fue cambiando para mi. Hoy estoy sana, mi oncológo el Dr Jorge López me suspendió todo tratamiento farmacológico, felicitándome por los resultados obtenidos en los ultimos estudios realizados.
Pero aqui estoy y seguiré estando en la Fundacion. ¿para que? por que gracias a ellos, al facultativo ya mencionado, a la Dra. Silvia Garsd, a todos los compañeros y compañeras, que como yo llegamos persiguiendo una esperanza, una nueva calidad de vida!
Utilizando todas las herramientas que la Fundación me brinda me convertí en protagonista de mi propia recuperación, de mi forma de pensar, de actuar, de vivir... a tal punto que volví a pintar. Tenia un antes, hoy disfruto de un después con todos los beneficios que me da ese después. por todo ese beneficio que recibí quiero seguir asistiendo! para colaborar humildemente con mi experiencia, que mi cambio ayude a cambiar a otras para que todos juntos podamos decir que sí se puede y que vayamos por más, como dice la Dra Silvia Garsd "nunca mucho costó poco" que si se puede, que si podemos! que si otros podrán.
Inés Canella
Me llamo Inés y quiero expresar lo que vivi y sentí desde que Irrumpió el cancer de mama en mi vida.
En agosto del 2002 recibí el sobre con el resultado de la biopsia, tomé conciencia que no podía sola con el miedo, la Familia , los tratamientos y el trabajo. Antes de comenzar los Rayos y la quimioterapia encontre en primer lugar al grupo Psicoterapeutico "Apostar a la Vida ", encabezado por Hugo Basilico y la Dra Silvia Garsd, quienes con sus experiencias lograron que perdiera la desesperacl6n y el miedo. Lo procesé para obtener valor y poco a poco recupere la Esperanza.
El grupo me dió las herramientas para enfrentar los tratamientos y controles que duraron cinco anos.
Hoy digo con orgullo que el 11 de julio del 2008 el oncólogo me dijo que estoy libre de enfermedad y debo seguir con controles anuales.
Aprendí que si quiero obtener resultados diferentes no debo hacer siempre lo mismo.
La clave esta en el cambio de actitudes que propone Apostar a la Vida por todo lo expuesto, junto al estímulo de mi oncólogo el Dr Aldo Castagnari con el 70 % a favor, hoy afirmo que si, que si, que si ,se puede
Juana Aramburu (integrante del Grupo Brandsen)
Hoy quiero contarles un poco sobre mi vida, me llamo Juana María, tengo 66 años, desde hace 15 estoy operada de cáncer de colon y 12 de mi segunda operación de lo mismo.
Todo ha cambiado para mi, primero aceptar un ano contranatura definitivo, ya que en la 2° operación tuvieron que sacarme mas intestinos nuevamente. A veces se me hace difícil porque tengo que cuidarme mucho con la alimentación ya que tengo mala absorción lo que me produce diarrea crónica y cólicos.
Esta segunda oportunidad, que me ha dado el cáncer, me ha permitido encontrarme con las cosas lindas que estaban al lado mío y a veces no las veía por la rutina de los quehaceres del hogar y el cuidado de mis hijos. Hoy ya los 3 están casados y yo vivo sola pues mi esposo me abandonó cuando enfermé.
Desde entonces aprendí a hacerme tiempo para mi y para hacer lo que más me gusta LEER LIBROS, hacer manualidades y a veces cuidar a mis nietos que son lo mas hermoso que tengo y ponen alegría a mi casa como cascabelitos.
Tengo que agradecer mucho el cariño de mis hijos, nuera y mi yerno que siempre me acompañan, a toda mi familia y a mis buenos amigos que siempre están para lo que necesito. Eso me ayuda mucho y me da fuerzas para seguir adelante.
Trato de ser muy positiva y disfrutar el levantarme cada nuevo día que comienza.
Desde hace 2 años que estoy en el Grupo "Apostar a la Vida " en Brandsen, me siento cómoda con los compañeros del Grupo y la psicóloga, podemos hablar de nuestras inquietudes, de los miedos que tenemos, como cuidarnos, informarnos de las nuevas cosas que salen para el tratamiento y entre todos nos apoyamos en este difícil camino que nos toca transitar, pero no imposible de cruzar.
Lidia Orellano
El antes y después de Lidia Orellano.
El Grupo "Apostar" fue y será el impulso que todos necesitábamos después del desconcertante diagnostico de cáncer, lo que creíamos una catástrofe terminó siendo lo mejor que nos pudo haber pasado porque se podría decir le dió a mamá una nueva vida, le abrió la cabeza. Antes de concurrir era una persona tímida, a la que no le gustaba salir de su casa, un poco depresiva. A partir de las reuniones, no sabemos si será por el hecho de compartir experiencias, de sentirse identificada o no con sus compañeros o tal vez el empuje de la Dra. Silvia o el grato recuerdo del Sr. Hugo, a quien ella tanto apreciaba, se fue modificando su conducta para transformarla en lo que es hoy: un cascabel, tiene mas pilas que sus cuatro hijas, sale sola, hace todo lo que tiene ganas ya no necesita de nosotras, nos dice todo lo que piensa lo que queremos escuchar y lo que no, esta fortificada. Sentimos que los "tirones de orejas" que le dieron y le siguen dando rindieron frutos.
El grupo significó para mama el remedio espiritual que necesitaba no solo ella sino también todos nosotros porque nos ayudo a comprender que realmente SE PUEDE.
Marisa, Nora, María Laura y Nancy.
Lomas de Zamora, 29 de abril de 2010.
Manuela Fingueret
APOSTAR AL PRESENTE
Mi nombre es Manuela Fingueret. Esposa, madre, abuela, escritora y periodista
En Agosto de 2007 me diagnosticaron un cáncer de recto con metástasis en hígado. Fue un sopapo. Siempre pensé que moriría del corazón, como mis padres.
De inmediato: operación y quimio durante ocho meses. Encaré el proceso, duro por cierto, como una autómata. Surgieron fuerzas inesperadas y cierto humor negro que forma parte de mi personalidad y me ayudan a desdramatizar. Escéptica por naturaleza, pensé que no me quedaba mucho tiempo de vida y encaré una terapia individual para preparme. Sin embargo, la situación fue distinta a la esperada. Tengo claro, que sin el Dr. Nadal que con su profesionalismo y calidez me acompañan desde entonces, todo hubiese sido más arduo. En Noviembre de 2008 aparecieron metástasis en pulmones, mediastino y uno pequeño en hígado. Otro shock. No imaginé una repetición tan rápida que no me daba respiro. Estoy en los chequeos del fin de este nuevo ciclo de quimio de 8 meses con Xeloda y Avastin que han dado buenos resultados. No son menores los efectos colaterales molestos que se juntan con los de la quimio anterior, pero son soportables. Estoy esperando el final de esta sinfonía de la que no respiro oír el Himno a la Alegría de Beethoven, pero tampoco el Réquiem de Verdi.
Hace seis meses me incorporé a Apostar a la Vida , un tratamiento psicológico para enfermos oncológicos, mas movilizante que la terapia individual. No acuerdo con las brujerías, autoayudas y afines que se ofrecen en distintos formatos. Tampoco en los médicos que ponen su ego por encima de las necesidades del paciente. Es esencial elegir con cautela a quienes nos tratan, ver como escuchan, que sugieren y si nos ven como seres humanos que padecen. De esas y tantas otras cosas hablamos en Apostar a la Vida sin importar origen social o cultural en una cruzada que intentamos librar en conjunto para que nos miremos tal cual somos. Negadores, abstenerse.
Por otra parte es fundamental la actitud personal, los afectos cercanos, la alegría de los nietos, el interés cierto de algunos amigos que ayudan a sobrellevar una enfermedad que no es fácil, que connota miedos y sospechas, y que tiene reacciones imprevistas. Vivo un momento de sensaciones contradictorias. Tengo ganas de vivir pero tampoco a cualquier costo y deseo que las nuevas medicaciones den el resultado esperado. Quiero disfrutar con mayor libertad del café en el bar de la esquina, de la adultez de mis hijos, de un buen vino, del otoño, de algún poema que me dio vuelta la cabeza. La enfermedad me brindó también la posibilidad de hacer un balance para encarar
elecciones postergadas y definir prioridades
Detallo algunas:
-Los afectos sinceros me dan coraje, los que me perturban o dañan los voy espaciando.
-Vivo el presente con intensidad. Lo gozoso y lo que no me gusta, porque como dice Woody Allen, es mi naturaleza.
-Me ocupo de lo que me apasiona: leer, escribir, la familia, amigos, el compromiso con la realidad y ciertos trabajos.
-Evito la visibilidad, el prestigio que alimentaron mi ego pero me exigían a cambio situaciones que no estoy dispuesta a repetir
-Hablo con naturalidad del cáncer, de la quimioterapia, del tratamiento,etc. Es una manera de ayudarme y ayudar a desmitificarlo.
-Me rebela escuchar o leer "murió de una larga y penosa enfermedad" para no nombrar cáncer o sida. No quiero ser cómplice del mediocre periodismo dominante. Parafraseando a Susan Sontag, el cáncer, como enfermedad, es una metáfora de muchas cosas que aun debemos descubrir y profundizar.
Norma Monteverde
INTEGRANTE DE LA CONSTELACION APOSTAR..
(O de como llegar a ser una estrella con luz propia....)
Cuando comencé a asistir a las reuniones del grupo en junio del 99, recién diagnosticada de cáncer de mama, responsable de dos hijas menores y con escasos recursos económicos y personales, desesperanzada y sin grandes expectativas, me llamó mucho la atención observar a los compañeros que desde hacía un tiempo concurrían alii.
La mayoría de ellos eran personas que mostraban actitudes optimistas, positivas, que hablaban de ganas de vivir... brillaban... me preguntaba de que estaban contentos??? Si su diagnostico era CANCER!!, el innombrable, el "incurable", el del peor pronóstico...
Para aumentar mi desconcierto, incluso cuando hablaban de tristezas y había lágrimas, buscaban esperanzados el apoyo del grupo, la ayuda de los compañeros... no entendía nada, mi lógica era que tenían que estar como yo, opacos, encerrados en si mismos y deprimidos, arruinados... y no como estrellitas con su propia luz...
En el tiempo, pude ir asimilando esta filosofía... aprendí... la alegría cotidiana, a celebrar los pequeños logros, a proponerme metas realizables, a procurar y conservar el bienestar, y supe que todo eso era también fuente de ESTABILIDAD EMOCIONAL y lo que es mas importante, de alcanzar y mantener la SALUD ...
Fui "instruyéndome en como brillar", tímidamente al principio, con mayor intensidad después... hasta lograr con los compañeros del Grupo "Hugo Basílico" de la Filial Concepción del Uruguay, salir a la comunidad educativa para hablar de promoción de la salud y prevención del cáncer, de factores de riesgo y como evitarlos, de desmitificar el binomio cáncer-muerte, a dar testimonio de VIDA y de LUCHA (Donde hay Vida hay lucha por la Vida , y esta se Desarrolla dice nuestro Preámbulo).
Y es que en esta especial galaxia, hay multiplicidad y variedad de estrellas, algunas brillan más, otras menos, algunas deslumbran (grande Silvia!) o resplandecen a simple vista, o tienen una luz mas tenue... pero todas destellan con luz propia... todas son protagonistas... todas "forman parte"...
Es tan valioso saber que podemos contar con la protección del amor, consideración y solidaridad de nuestros compañeros, que pertenecemos a una Fundación en la cual son respetados nuestros valores, opiniones y singularidad, que quien habiendo recibido este terrible diagnóstico tiene el privilegio de ingresar a Apostar, y puede comprender e internalizar su propuesta, seguramente logrará convertirse en una estrella más de esta Hermosa Constelación!
Soy Norma Monteverde, hace once años que ingresé a la Fundación Apostar a la Vida , y estoy muy feliz de poder estar contándolo!!!
Un abrazo luminoso!!! Muchas gracias!!!
Raquel Bochatay
CINCO DECADAS
En febrero de 2002 despierta en mí el cáncer, diagnosticado en cuello de útero, jefa de familia y madre de tres hijos adolescentes, tuve que dejar de trabajar por un tiempo, mi tratamiento fue bastante agresivo, con tres internaciones de por medio.
En junio de 2005 vuelve el cáncer, por segunda vez!, en el hueso sacro, la noticia me sorprendió... pensaba que me iba a morir y que no iba a ver crecer a mis nietos.
Hoy mis hijos son jóvenes adultos, y tengo una nieta de casi un año, que me da alegría y felicidad.
Apenas tuve mi primer diagnóstico comencé a asistir al grupo Apostar a la Vida , doy muchas gracias a mis compañeros, y tengo un reconocimiento especial para mi hija Paola, que fue quien sin demora, se contactó con un companero de la Fundación y me impulsó a concurrir a las reuniones.
Hoy veo la vida desde otra perspectiva, disfruto de ella, de mi familia, de la naturaleza, paseo y hago viajes....
Mañana cumplo CINCUENTA AÑOS, llena de expectativas, esperanzas y proyectos, CELEBRO LAVIDA!
MUCHAS GRACIAS a mi familia, mis amigas y al grupo Apostar a la Vida.